13-09
Querido diario:
Ya se que hace tiempo que no
escribo, pero es que, no tenía ganas…
Bueno, mañana comienzan las
clases.
Voy a hacer un breve resumen
del verano: La verdad no ha pasado nada interesante. Las últimas semanas de
Junio y las dos primeras de Julio nos dediquemos a organizar la casa. Que la
verdad, quedé sorprendida cuando la vi, en las fotos se veía que era bonita,
pero bonita es quedarse corto: Tiene dos plantas. En los extremos de la planta
baja, así como en la de arriba, hay dos
grandes ventanales. En el de la izquierda se puede ver una amplia cocina y por
el de la derecha el salón-comedor. También hay un pequeño baño al fondo, frente
al salón, y en el otro extremo, frente a la cocina, se encuentra la habitación
de mis padres. Por unas escaleras que se encuentran en medio subes hasta el
segundo piso. Sobre el salón se encuentra un pequeño estudio, con otro
ventanal. Frente a él se encuentra el dormitorio de mi hermana pequeña, “Ginny”.
Encima de la Cocina se haya mi dormitorio. ¡Es enorme! Cama con dosel en la
pared este. En la pared sur se encuentra otro ventanal, por el cual entra mucha
luz. Las dos habitaciones de arriba tenían al lado un baño cada una. Y por
último, la habitación en la que he pasado el mayor tiempo del verano, mi
habitación favorita: Una biblioteca.
Numerosas estanterías, repletas de libros, recubren toda la sala. Cuando
entré el fuerte olor a libro viejo llegó a mi nariz y me hizo sentirme en un
mundo diferente. La mayoría de los libros son copias de algunos escritos en la
antigüedad, otros son en latín, algunos ni siquiera se entienden lo que pone
escrito y otros son los típicos cuentos de princesas y castillos, aunque hay
uno que me llama de verdad la atención: LA DAMA DEL COLLAR DE LA ESMERALDA. Otro
día hablare de el y te diré porque me impresiona tanto.
El resto del verano paso sin
pena ni gloria. Exceptuando el 25 de julio que era el cumpleaños de un amigo y regresé a mi antiguo hogar a felicitarle.
Los demás días mientras mis padres hacían
un papeleo, fui con “Giny” a dar una vuelta por la pequeña ciudad. Cierto día,
fuimos a parar a unas pequeñas pistas, en las cuales reservamos una hora para
jugar todos los días a tenis... ¡hacía años que no practicaba ese deporte!
Y ahora aquí estoy “deseando” que
llegue el día de mañana.
Bueno ha sido un placer
escribirte, mañana te contaré como me ha ido el primer día. ¡Deséame suerte!
PD: haré un pequeño boceto de la ubicación de la casa:
Leah
Me encontraba frente una grande
puerta de madera. Miré a mí alrededor: Me hallaba en un pasillo de piedra,
rodeado de gente sin rostro, todos murmuraban entre sí de una forma arrolladora.
Parecían impacientes y a su vez cansados.
Me descubrí buscándola entre la
multitud anónima, pero no la encontré, y ahora era yo quién empezaba a
impacientarse.
Al volver la vista al frente,
descubrí asombrado como la puerta había cambiado de aspecto y ahora parecía de aluminio.
La sorpresa empezaba a adueñarse
de mi ser. Los susurros a mi alrededor cesaron. De repente me encontraba solo
en un pasillo de baldosas grises y paredes blancas.
Posé la mano sobre la puerta, está
se abrió con el simple contacto, dejando ver una extraña habitación sin forma;
llena de bullicios y de un olor conocido, que no lograba ubicar.
La sala estaba llena de sombras
oscuras sentando, sombras oscuras de pie, sombras oscuras andando…
Pero de repente mis ojos se
percataron de una silueta humana: una muchacha de cabellos largos y sueltos,
con ropas actuales, que hablaba con una de las sombras sentadas.
Me acerqué a ella y conforme iba avanzando
se giró. ¡Era ella! Ella sin sus trajes de época., ella lejos de su mansión…
-¡It’s the final countdown!
– Sonó la radio del despertador.
Abrió los ojos y
contempló el techo, pensó en su sueño.
Un sueño extraño que le parecía vagamente familiar.
Se dejó embriagar por la
música mientras trataba de analizar todos los detalles de su ensoñación.
-
Son las 7:15 ¡Buenos días queridos oyentes! Buen
despertar con un clásico del grupo Europe ¿verdad? Y ahoraaaaa…. ¡Welcome to
the jugle! – Cantó y antes de que empezara la canción anunció –Rock las 24
horas del día.
La vox de Axl Rose se
esparció por la habitación.
Se puso en pie y encendió
el ordenador para comenzar con su rutina diaria de narrar sus sueños.
Al cabo de un rato una voz
le sacó de la burbuja en la que se sumergía mientras escribía:
-
¡Trent! – Escuchó a su madre – Baja ya o llegaras
tarde.
El chico puso punto y
final a su relato.
-
¿Trent? – Volvió a llamarle
Puso los ojos en blanco,
se vistió y, tras cerrar con un portazo la puerta de su habitación, bajó las
escaleras de madera











